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ESTE BLOG NACE COMO RESPUESTA AL CLIMA DE ACOSO LABORAL EJERCIDO CONTRA LOS PROFESORES POR EL INSPECTOR DE EDUCACIÓN JESÚS GÓMEZ GÓMEZ Y EL DIRECTOR DEL IES CASTILLO PUCHE DE YECLA, ANTONIO RODRÍGUEZ MAS, EN COLABORACIÓN CON EL DIRECTOR DEL IES AZORÍN, PARA EXPULSAR A UN PROFESOR DE SU PUESTO DE TRABAJO Y ENCHUFAR AL HIJO DE UNA PROFESORA JUBILADA, ADRIANO MUÑOZ PASCUAL. POR TANTO, ESTE BLOG NACE COMO DEFENSA ANTE LAS AGRESIONES SUFRIDAS POR EL PROFESORADO DE YECLA, NO SE TRATA DE UN ATAQUE GRATUITO AL HONOR DE CIERTAS PERSONAS.
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sábado

SOBRE EL CERTAMEN DE NOVELA CORTA J. L. CASTILLO PUCHE

Como es habitual en estas fechas, el próximo 27 de enero se celebrará en Yecla la entrega de premios del certamen de novela corta “J. L. Castillo Puche”, que ya ha alcanzado la décimo octava edición. En esta ocasión, la obra ganadora ha sido la titulada Los hijos de la sombra, del escritor navarro afincado en Málaga Iban Munárriz Vega. Mis más sinceras felicitaciones al ganador de este certamen que, a pesar de la crisis, sigue vigente y constituye una espléndida plataforma para dar a conocer la labor de escritores hasta ahora desconocidos.
Sin embargo, como toda obra humana, este certamen literario no alcanza la perfección. La nota discordante en él aparece con la presencia del director del instituto que lleva el nombre del insigne literato yeclano, D. Antonio Rodríguez Mas, quien considera la organización del evento como un logro personal, no como un acto representativo del pueblo de Yecla. En este sentido, sería aconsejable que las próximas ediciones del certamen literario superara las estrecheces del salón de actos del instituto y se celebrara en una sede donde se dé cabida a todos aquellos interesados sin distinción en el evento literario.
La presencia del Sr. Rodríguez Mas en la organización del concurso sería comparable a la de Alí Babá y los cuarenta ladrones en la cabalgata de Reyes Magos, ya que este director es un viejo conocido en los juzgados de Yecla por sus continuos altercados con el profesorado de su centro. En estos tiempos de agitación social, D. Antonio es el típico director de instituto que Valcárcel querría tener en todos los centros educativos de la Región para eliminar a quienes discrepan de sus ideas: denunció a un profesor por supuestos abusos sexuales hacia su hija para hacerlo desaparecer de su centro, obligándolo a permanecer de baja durante todo el curso escolar y luego a cambiar de centro al año siguiente, con el beneplácito del inspector de zona y la ayuda de la abogada Clara Pérez García, cuñada del jefe de estudios. En otra ocasión modificó el parte mensual de faltas del profesorado para acusar a otro docente, con el que mantenía rencillas personales, de faltar de forma injustificada en su instituto cuando tenía plaza en otro, porque, según él, debía evaluar en septiembre a unos cursos que no eran suyos o a otros cuyos alumnos lo aprobaron todo en junio. Los partes de faltas son el arma arrojadiza que utiliza este director para acosar al profesorado: primero firma el justificante personal del profesor por alguna ausencia y, pasado el tiempo, se desdice de sus actos para acusarlo de absentismo laboral, cuando es el propio director el que cada año se marcha a Francia de viaje, con cargo al presupuesto del instituto, con los alumnos a los que no imparte docencia y jamás aparece su nombre en los partes de faltas. Ahora, el director ha sido denunciado por vejaciones hacia un profesor. El propio inspector, Jesús Gómez, simuló haber recibido una paliza por parte de un profesor para denunciarlo por atentado a la autoridad y obligarlo a abandonar su puesto de trabajo. Luego se dio de baja y se tomó unas merecidas vacaciones pagadas por los contribuyentes. El propio doctor que lo atendió se sorprendió de que no tuviera ni un rasguño después de la paliza que él le narró: patadas, puñetazos, caída al suelo, etc. Ante todo esto, juzguen ustedes si no existen razones para salir a la calle y protestar por las medidas impuestas por la administración regional.

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